micro relato

Estaba el niño en el jardín, jugando y persiguiedo a las mariposas por todo el campo. En eso se vuelve a su padre y le dice;

- Padre, quiero tocar a las mariposas

Entonces el padre le dice:

- Vé a la casa, trae un poco de miel y vuelve enseguida.

En padre, toma unas gotas de miel y le pone en la mano.
Le dice:

- Quédate quieto y espera.

Las mariposas al cabo de unos minutos, fueron acercándose y se terminaron posando en las manos del niño.

El padre entonces le dió una lección de vida a su retoño:

- No persigas, atrae.

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