LO DE PILATO CON PILOTO



Es un despropósito lo que ocurrió con la expulsión de MARCELO “PILOTO” PINHEIRO. Los crímenes cometidos en el Paraguay deben ser juzgados y castigados en el Paraguay, esto es por el principio de territorialidad, que no es otra cosa que el “ejercicio de la soberanía”. Como país acabamos de renunciar a la posibilidad de castigar a este delincuente, inhumano y desalmado, por haber arremetido en contra de la vida de nuestra compatriota LIDIA MEZA. Que falta de sensibilidad, de amor al prójimo y de patriotismo de parte del Ejecutivo, que en un acto de populismo o de incapacidad se pierde el ejercicio del poder soberano que tiene nuestro país en el concierto de las naciones.

Nuevamente revelamos ante sociedad internacional nuestra inutilidad para resolver nuestros problemas al no hacernos cargo de lo que ocurre al interior de nuestro país y como esos niños que aún no perdieron el cordón umbilical salimos disparando a pedir auxilio a nuestro vecino, que evidentemente maneja mejor que nosotros algunos problemas básicos de la sociedad, como por ejemplo, tener un sistema carcelario para asuntos complejos y personas que requieren una seguridad diferenciada.
El déficit del sistema carcelario que sufre el Paraguay ya lo sabemos y es un mal que se halla instalado hace más de 50 años. Me pregunto, no hubiera sido oportuno aprovechar este problema para encarar con seriedad la transformación de las cárceles en nuestro país, antes que arriesgar la impunidad de la muerte de esta joven paraguaya?

Aunque sea cierto que la justicia brasilera pueda hacerse cargo del juzgamiento de un hecho que ocurrió fuera de su territorio, quien nos asegura que los jueces brasileños van a estar interesados en castigar la muerte de LIDIA MEZA?
Marito acaso firmo algún convenio en tal sentido?
Y al fin de cuentas, cual es la autoridad que tiene MARITO para pasar por encima de la Constitución Nacional y las leyes paraguayas para ordenar la “expulsión” del criminal Marcelo Piloto?
Una persona que comete un crimen en el Paraguay queda bajo la jurisdicción del Poder Judicial. En tal sentido si el titular del Poder Ejecutivo asoma sus narices, alterando las funciones propias del Poder Judicial, tal como lo hizo el senador González Daher, debe ser objeto de un juicio político.

La Constitución Nacional declara que el gobierno del Estado es ejercido por los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial en interdependencia, equilibrio, coordinación y reciproco control.
Así también delimita las funciones de cada uno de ellos. Al Poder Judicial le encarga la administración de la justicia y prohíbe a los miembros de otros poderes arrogarse atribuciones judiciales; y, castiga con inhabilitación para el ejercicio de toda función pública a quienes atentasen contra la independencia del Poder Judicial, además de las penas que fija la Ley.

A propósito de la penas, el Código Penal sanciona en el Art. 273 el atentado contra el orden constitucional, con penitenciaría de hasta cinco años.
Digo, el Presidente de la República se expone con la expulsión de “Piloto”, innecesariamente, a un juicio político.
Si bien es cierto que la medida “ilegal” adoptada por Marito, políticamente es atractivo, por liberarnos de un delincuente peligroso, jurídicamente es un escándalo.

La potestad punitiva que tiene el Estado le es dado por la soberanía que el pueblo le concede.
La expulsión tiene doble connotación, la primera es haber desnudado la incapacidad del Paraguay para sancionar los crímenes que se cometen en su territorio y, la segunda, la posibilidad cierta de que el asesinato de LIDIA MEZA quede impune y su autor no reciba castigo. Todo ello porque nos lavamos las manos y le pasamos nuestra responsabilidad a otro, tal como lo hiciera Pilato con Jesucristo.

Abogado Hugo Lopez