Los privilegios...

Un gran maestro debía enseñar a sus alumnos sobre los privilegios.
Estando en clase, pidió a todos sus alumnos que saquen una hoja de sus cuadernos. Y les dijo:
– Escriban sus nombres y apellidos y hagan un bollo con el papel, en forma de pelota… tómense su tiempo.
Todos los alumnos, sentados en sus asientos empezaron la tarea. Una vez que terminaron el profesor trajo una canasta de basura y lo puso al frente, al lado de la pizarra y dijo:
– Ahora quiero que todos, desde donde estén sentados, lancen sus bollos de papel a la canasta. El o los alumnos que acierten y dejen dentro, pasará el examen.
Desde el fondo, los alumnos que estaban más lejos de las canastas se comenzaron a quejar:
– Esto es injusto, los que están al frente pueden ver la papelera y nosotros tenemos que lanzar desde mucho más lejos!
c7d36d24fbf5af4d18708898973530b2De cualquier manera, todos lanzaron sus nombres a la cesta. Y como era de esperarse, la mayoría de los que estaban al frente lo lograron y sólo algunos (con suerte o puntería)
de los que estaban detrás.
El profesor entonces les explicó :
En la medida que estén más cerca del cesto, mayores serán las chances de lograr sus objetivos. Esto es lo que denominamos: EL PRIVILEGIO
¿Se dieron cuenta que aquellos que estaban sentados detrás se quejaron?
Ese es el contraste. Quienes están cerca del cesto, son menos propensos a darse cuenta de los privilegios con los que han nacido. Todo lo que ven, es un cesto ahí cerca, la solución al alcance de la mano.
Ese es el trabajo de ustedes, ALUMNOS que han recibido una educación adecuada, es tener en cuenta que son PRIVILEGIADOS. Usen ese privilegio que les permitirá alcanzar grandes metas ayudando siempre a quienes están muy por detrás de ustedes y que no tienen las mismas oportunidades.
Entonces ahí, se convertirán en ciudadanos de bien, para la comunidad en donde viven, el país donde residen o el mundo en el que existen.