Satèlite

Miercoles 05:57 am.
A travès de la ventana miro hacia afuera y veo la ultima estrella colgada ahi arriba en el cielo.
Este es un viaje que hace tiempo habìa pospuesto y llegò el momento en que ya no se podìa hacerlo màs.

Sentado en el colectivo miro hacia afuera y las imàgenes se suceden con rapidez, observo que a medida que và amaneciendo las pocas nubes que estàn en el cielo, pasan de un color rojo al anaranjado y luego por fin, se convierten en blancas.

Todo esto no lleva mas que unos minutos, tiempo en que dejo mi mente vagar por los pensamientos que van desde "Que hermoso amanecer!" hasta recordar la explicaciòn del porquè el horizonte se tiñe de esos colores.
Si mal no recuerdo tiene que ver con la curvatura de la tierra y el filtro que la atmosfera hace que la luz azul sea retenida en menoscabo de la roja y amarilla.

Dejo de lado los pensamientos tècnicos y me concentro en nuestro satèlite natural. Ahi està. Suspendida en un punto del cielo, mirando hacia nosotros, silenciosa y sin luz propia.

Recuerdo que hace pocos minutos, era, dentro de todo el cielo el objeto màs brillante, pero a medida que pasa el tiempo y el dìa comienza a clarear, el sol y su luz blanca sale de a poco, opacando lo que, tal vez, nunca tuvo luz propia.

No puedo evitar hacer una analogìa de este hecho con relaciòn a los sentimientos que batallan en mi mente para llamar mi atenciòn. Es asì que de repente me encuentro hablando con no se quièn y le digo:

- ¿Quien eres en verdad?
- ¿Quien soy?. ¿Acaso no me reconoces?.- Soy tù.
- Si, ya sè.... pero ¿quièn?
- Ah, soy el melancòlico.
- Ya veo.- (suspiro)

- ¿Que sucede?
- Nada, pasa que ya hablamos del tema y quedò bien en claro que era mejor dejarte salir en los dìas de lluvia y las noches de silencio.
- Ah, pero no puedes negar que esto de ver el amanecer no te afecta y te llega hasta lo màs ìntimo de tu caracù.
- jajaja....-riendo- ¿Sabes que para estar loco, ademàs de hablar sòlo, lo ùnico necesario es comprender que no eres tù y yo, sino nosotros?
- ¿Que dices?. No entiendo.
- Nada, si tu no comprendes, quiere decir que yo tampoco.
Llegado a este punto me doy cuenta que mis pensamientos de a poco se van convirtiendo lentamente en desvarìos y antes de comenzar a aráñarme la cara, darme de cabezazos contra el vidio de la ventana, ni que los demàs pasajeros se dèn cuenta del esquizofrènico que llevan como compañero de viaje, sofreno mis pensamientos y me dedico a dar una mirada y de paso volver a la realidad, entreteniendo la mente con pensamientos tontos.
Asì, recorro la mirada por entre los ceñudos pasajeros que automaticamente nombro compañeros de aventuras.
Por si no lo saben, esto de viajar de madrugada por las rutas del paìs es poco menos que una travesìa y tanto!!

:)

Luego de ponerles nombres y cargos a cada pasajero, paso lista y veo a aquel señor de campera de corderoy negro, calza bien en la imagen de capitàn refugiado. La Sra y su hijo chillòn, pueden pasar por Cortesana y Bufòn. El Guarda argel, se me hace un Carcelero mbore y la chica de cabellos hasta la cintura, una amazona famèlica.

Divertido en mis elucubraciones, me permito sonreìr pìcaramente y de nuevo me encierro en mis pensamientos, ya con la sonrisa pintada en el rostro.

- Ya era hora que regreses!...
- ¿Porque?
- Ese juego de inventar historias detràs de las caras es viejo y aburrido, lo jugamos desde los 5 años.. ¿No te cansa pio?
- Si, a veces me cansa ser niño, pero me cansa màs, ser adulto.
- Hoy estàs.. ¿eh?
- Que sucede melancòlico?
- Nada, solo que el ver la luna ahi, el sol saliendo y todo esta metamorfosis optica que sufren los astros me hace pensar cosas.
- ¿Que por ejemplo?
- Y.. sucede que me veo a mi mismo, como la luna. El amor de mi vida es la tierra. Sabes, ahora que lo pienso mejor, creo que siempre fuè asi.

- No, no lo sè. Explicate mejor.
- Haz de cuenta que siempre fuiste un satèlite. Un astro que siempre ha estado ahì, sin luz propia y siempre es opacado por la luz del sol, durante el dìa, no eres sino un punto blanquecino (a veces), pero en la noche te muestras como lo màs brillante del cielo.
- Estàn las estrellas tambien, no lo olvides.
- No lo olvido, pero estàn lejos y no cuentan para mi analogìa.
- Ok, sigue.. te escucho (por lo visto este amanecer te dan ideas!!)
- - Es asi como tienes que explicar para que te entiendan. Ya hace tiempo que nos dimos cuenta que no seremos LA fuente de VIDA y alegria en la tierra, no es que seamos poca cosa, tenemos nuestra funciòn, pero no es la que en algùn momento nos convencimos que serìamos.
- Sigue...
- El sol, es el nuevo amor, en cada amanecer trae vida y felicidad a la tierra. Si bien està mas lejos, su calor y su luz es lo que permite que sean feliz tu amada.
- Hace tiempo me resigne a no ser el centro del este universo, no me hagas recordar mi dolor.
- Pero asì son las cosas. El aceptar TU realidad, no solo te harà mejor, sino que podràs(si aprendes como) aprovechar las cosas buenas y estar ahi en la noche o el ocaso de quien pasa fugaz por la vida de tu amada.
- Me parece que te arrastàs demasiado.
- Dejàte de joder!... Si es tu realidad.
- No se...Hay quien dice que serìa lamerse las heridas, esperando que algùna noche ocurra en la vida terrenal para aparecer en el horizonte.
- No, no pasa por ahi. Pues siempre estamos, no es que "aparecemos". ¿Comprendes?
- Si, en alguna oportunidad, me dije: "Habrè de mantener distancia, pero no me voy a alejar".
- Es justamente a lo que me refiero..¿lo vez?
- Ver.. ¿que cosa?.. ¿El pateticismo?
- No bolumen..!! Desde siempre supiste que al amar de verdad a alguien, de por sì te convertiste en su satèlite.
- Eso es todo? ¿De eso me querìas hablar?
- No solo de eso. Ahora que lo comprendes..¿Que haremos?
- Nada.. no sè.
- Algo tenemos que hacer..

Escribir un cuento.. tal vez...