CoLloaWmN

Las luces se apagaron ya. Es hora de volver al camerino, la función ha terminado y todos se retiraron.
El maquillaje va cayendo de a poco en la medida de que las manos se mueven de forma automática y precisa por toda su faz curtida por los años, al tiempo que el espejo le devuelve una mirada de ojos color miel, donde un destello de tristeza nunca desaparece por completo.

De vuelta en su carromato de madera, al costado de los leones y por detrás de la carpa que abarca un area grande, se encuentra CoLlOaWmN mirando el techo. Fué una noche más, en donde la vieja rutina de las piruetas y los desaciertos arrancaron risas de los niños y asombro de los mayores.

Su punto culminante fué el acto, donde tocando el violín arrancó más de una lágrima con una melodía que no era otra cosa que el eco de sus sentimientos hecho musica.

La gente del circo, es especial.
No tienen arraigo, solo el constante cambio que con los años se hacen tambien monótonos. El público es cada vez mas exigente, pues ya poco queda de las ilusiones y las fantasías. Hoy ya ni los leones escapan a la indiferencia y apatía de los niños acostumbrados a matar insectos y ver morir gente por TV.

Es solitaria la vida de la gente sin arraigo, condenada al ansia de sólo lo que tiene a mano. Y lo que tiene a mano, se vuelve efímero, sin sentido con el paso del tiempo.
Vive de sus recuerdos e inventa nuevos trucos para gente que no conoce ni lo conocerá jamás, pues la certeza de que acabada la temporada, una vez más sólo el camino y un nuevo destino, otro lugar, otra gente, serán los destinatarios de sus actos y piruetas.

Vacio.

Así a veces es la vida de quien lleva pintado en el rostro una sonrisa, aún cuando el corazón esté hecho pedazos.

:(

Alguna vez conoció el amor, pero no es otra cosa que un triste recuerdo de la infancia.
Hay ocasiones en las que se pregunta si no fué un sueño, de aquellos que tantos tiene a veces y del cual solo el alba, el sol... el despertar.. dolorosamente lo trae a la realidad de lo cotidiano.
Es asi...

La resignación de despertar cada día no hace menos difícil la tarea de seguir viviendo. La rutina de alimentar a los caballos, limpiar las jaulas y arreglar viejos hierros con herrumbre a quienes tampoco el paso del tiempo perdona.

De vez en cuando, una alegría invade a este pequeño microcosmos, el nacimiento de algún perrito amaestrado, una temporada de casi sin lluvia y con niños sin clases y padres pudientes.
Pero no pasa mas que por simples periodos o etapas,.. solo eso.